contenida
19 may 2013
cruce
salí a pasear con las 2 perras de la casa y en la vereda del frente pasó el primer chiquillo que me declaró su amor, me miró con pena, es que cuando camino con ellas se nota que no tengo el control. puede que la mirada triste que reconocí en sus ojos haya sido simplemente una proyección propia. fue inevitable acordarme cuando eramos niños y jugábamos en la plaza, teníamos toda la vida por delante y no el dejarse arrastrar por la velocidad de los canes.




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